Como productor, primero me preguntaría cuáles son los objetivos que pretendo cumplir con el programa, tanto en las expectativas económicas como en la relación que se quiere llegar a tener con los fans.
En ése sentido, creo que escogería el modelo desparramable.
Siguiendo a Henry Jenkins, el considerar a los consumidores como agentes activos, capaces de agregar un nuevo valor a nuestros contenidos, permite cumplir con el objetivo principal de un viral: que pase por la mayor audiencia posible, bajo la óptica que ellos mismos compartan el contenido.
Sin embargo, el rol activo de una audiencia capaz de agregar un nuevo valor a nuestro programa facilita la fidelidad de ellos con el propósito de éste.
El contenido desparramable permite que los fans se apropien del contenido y lo lleven a una nueva dimensión, con un capital emocional que actúa como pilar motivacional para desparramar el contenido a toda su comunidad, agregando su propio significado.
El gran riesgo es que el contenido se modifique a tal punto que pueda jugarnos en contra, tergiversando por ejemplo el propósito del programa y los principios que los guían. Para evitar esto, creo que como productor facilitaría herramientas que permitan modificarlo, pero manteniendo ciertos límites, tal como el “pollo de Burguer King”.
A mi juicio, un viral cumple con la difusión de contenidos pero no es capaz de mantener las expectativas, pues de un momento a otro se pierden y el contenido deja de sorprender. Con el desparrame, las personas se sienten identificadas con “su nuevo producto”
martes, 10 de mayo de 2011
Contenidos desparramables
Publicado por
Javier Aramburu (GURU)
22:09
martes, 5 de abril de 2011
Los cambios de Internet
Publicado por
Javier Aramburu (GURU)
5:02
El siglo XXI es el siglo del Internet. Esta herramienta reestructuró el conocimiento, haciéndolo mucho más ágil y colectivo. En ése sentido, la web hace posible que los usuarios generen, comenten y compartan una infinidad de contenidos, transformando la manera que conocíamos de relacionarnos.
Nuestra forma de interactuar con otras personas ha ido evolucionando a la par de las tecnologías implementadas. Lo fue en un principio con los diarios, luego con la radio, la televisión y ahora internet. Esto ha hecho que los antiguos medios deban ajustarse a la manera que prima hoy en día: CONECTARSE.
Lo hicieron los diarios y radios al crear sus propios sitios web, mucho más dinámicos y actualizados. Lo ha hecho la televisión al incluir variadas herramientas del medio, como lo es incluyendo lo que pasa en las redes sociales.
Ya nos han mal acostumbrado y la web se ha transformado en la máxima forma de interactuar y de relacionarlos. Eso ha cambiado gran parte del mundo como lo conocíamos, y entre ello, la manera de cómo veíamos y entendíamos la Televisión.
Nos hemos vuelto muy exigentes, queremos contenidos inmediatos y queremos participar de ellos. Como hemos cambiado la forma de relacionarnos, cambiamos la manera de ver y discutir los contenidos de la Televisión. Como cambia nuestra mediación, el medio como tal debe adaptarse a la nueva manera que se ve y discute TV.
Sin embargo, creo que para que ello sea factible, es necesario que se transformen los programas como tales. Debe romperse con el carácter unidimensional, y hacerlo mucho más dinámico. En todo caso creo que para esos vamos.