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miércoles, 13 de abril de 2011

Para que las personas se entusiasmen y den el gran paso de participar y comentar a través de Internet, sobre lo que se ve en televisión, este último tiene que entregarle parte de la realización al espectador, esto, en el sentido de quien lo ve, arme la otra parte de la historia, quien esté en la casa, imagine y especule en base a sus conocimientos del programa qué va a pasar en el próximo capítulo. Para que esta dinámica se genere, el contenido del espacio televisivo tiene que ser intrigante, convocador, polémico, llamativo y morboso. Mucho de esto, y como lo expone el texto, Spoiling Survivor se da en los reality shows, pero también se puede dar en series de televisión, como ‘LOST’, donde la realidad y ficción, promueve la discusión, el debate y el interés por parte del público, por ejemplo.

Lo anterior, no sólo se da en espacios o series de ficción, sino y básicamente, donde se traten temas de interés nacional, como programas de denuncia, debates políticos, eventos deportivos, entre otros. En síntesis, el producto tiene que ser interesante y convocante.

En términos de industria, la televisión, tiene que finalmente aceptar y hacer parte de sí a la Web como canal de interacción con los espectadores. Con esto, ambas partes saldrán favorecidas, debido a las ventajas de una y otra.

A nivel cultural y social debe haber una apertura y aceptación total por medio de los canales de televisión, como de los usuarios y espectadores, en la utilización de las redes sociales, principal conector entre uno y otro, para esto debe existir total cobertura de red en la población, como también, conocimiento por parte de ésta de que ante necesidades de compartir, comunicarse y sentirse oídos en sus gustos y demandas, los medios cuentan con esta plataforma para hacer eco de las necesidades de la gente.

Finalmente, ante la pregunta de: ¿en qué hay que poner énfasis para producir contenidos televisivos exitosos en este escenario? La respuesta, tiene que ver con la integración por parte de los medios con las personas, hacer que se sientan parte de la generación de contenidos a nivel medial, además de saber directamente de ellos y a través Internet, qué quieren ver en televisión, poniendo énfasis y atención en las demandas y peticiones del público, sobre el contenido que se quiere ver.


Nicolás Vallejos

Para que las personas se entusiasmen y den el gran paso de participar y comentar a través de Internet, sobre lo que se ve en televisión, este último tiene que entregarle parte de la realización al espectador, esto, en el sentido de quien lo ve, arme la otra parte de la historia, quien esté en la casa, imagine y especule en base a sus conocimientos del programa qué va a pasar en el próximo capítulo. Para que esta dinámica se genere, el contenido del espacio televisivo tiene que ser intrigante, convocador, polémico, llamativo y morboso. Mucho de esto, y como lo expone el texto, Spoiling Survivor se da en los reality shows, pero también se puede dar en series de televisión, como ‘LOST’, donde la realidad y ficción, promueve la discusión, el debate y el interés por parte del público, por ejemplo.

Lo anterior, no sólo se da en espacios o series de ficción, sino y básicamente, donde se traten temas de interés nacional, como programas de denuncia, debates políticos, eventos deportivos, entre otros. En síntesis, el producto tiene que ser interesante y convocante.

En términos de industria, la televisión, tiene que finalmente aceptar y hacer parte de sí a la Web como canal de interacción con los espectadores. Con esto, ambas partes saldrán favorecidas, debido a las ventajas de una y otra.

A nivel cultural y social debe haber una apertura y aceptación total por medio de los canales de televisión, como de los usuarios y espectadores, en la utilización de las redes sociales, principal conector entre uno y otro, para esto debe existir total cobertura de red en la población, como también, conocimiento por parte de ésta de que ante necesidades de compartir, comunicarse y sentirse oídos en sus gustos y demandas, los medios cuentan con esta plataforma para hacer eco de las necesidades de la gente.

Finalmente, ante la pregunta de: ¿en qué hay que poner énfasis para producir contenidos televisivos exitosos en este escenario? La respuesta, tiene que ver con la integración por parte de los medios con las personas, hacer que se sientan parte de la generación de contenidos a nivel medial, además de saber directamente de ellos y a través Internet, qué quieren ver en televisión, poniendo énfasis y atención en las demandas y peticiones del público, sobre el contenido que se quiere ver.


Nicolás Vallejos

jueves, 7 de abril de 2011

Según el libro de Clay Shirky, los ingleses empezaron a beber mucho Gin debido a que tenían tiempo libre. Tomaban este trago para relajarse en ese tiempo. Lo mismo pasaba con la TV. Las personas usaban su tiempo libre en ver televisión, de este modo se relajaban ya que solo tenían que estar sentados o acostados frente a la televisión. En Internet pasa algo parecido, la gente comparte y genera contenido por que tiene este tiempo libre. Pero, a diferencia del Gin y la televisión, también hay un factor de vanidad. Todo el mundo se quiere mostrar, para ser reconocido socialmente.


Ya hay cambios. Muchos programas y series de televisión están adoptando esta herramienta. Retransmiten sus señales por aquí, colocan información con respecto a lo que están dando, etc. O como la serie Lost, que publicó una página para que la gente comentará lo que podría ocurrir en el próximo capitulo o lo que esperaban de el para así realizar su próxima saga con respecto a los intereses de su público. 
Hay que poner énfasis a lo que quiere el público y tener una fuente de información que tenga feedback. Así lograr una retroalimentación de contenidos. 

miércoles, 6 de abril de 2011

Todos saben que la forma de ver y que concebimos la televisión, ha cambiado drásticamente durante los últimos 10 años. Obviamente, podemos atribuir esto a un gran factor, que ha cambiado las distintas formas de comunicarnos, esto es internet y ahora último, las redes sociales. Tan inmensamente drástico ha sido el cambio, que en el día de hoy los Rating de audiencia en la televisión nacional, no superan los 15 puntos, cuándo en los 90’ tener ese puntaje era símbolo de fracaso.

Aún falta mucho y ha habido muchos intentos en los que se junta o se mezcla la televisión e internet. Obviamente, no de manera literal y es que lo que hay que lograr es involucrar a la audiencia de manera activa, a esos “telespectadores” o en el caso actual a los “internautas”, quiénes son los encargados de darle el dinamismo a los productos televisivos.

De ésta manera y sobre todo enfocado a posibles éxitos televisivos, cómo series de ficción o talk shows, la idea básica que tiene que existir es utilizar (de buen modo) a los fanáticos. Ellos posiblemente tienen el control de todo y actualmente el destino de un fracaso televisivo o un éxito. Es por esto mismo que desde hace mucho podemos ver que existen intentos por parte de las estaciones televisivas de incluir a la audiencia a través de redes sociales, sin embargo, éstas no tienen ninguna influencia en la pauta.

Una buena manera de acercarse a este tipo de televisión “convergente”, es lo que se dio por ejemplo en el “Blog de la Feña”, dónde los telespectadores podían escoger entre las opciones de qué es lo que pasaría en el próximo capítulo y así se armaba la historia en base a la opción favorita de la gente. Éste es un buen ejemplo de cómo incluir a la audiencia, de hacerla partícipe, es ahí dónde se deben enfocar, sobre todo donde existe un público joven dispuesto a enviar un mensaje de texto o grabar videos e enviarlos a través de You Tube, esas personas que finalmente se transforman en parte del programa son las que valen.

Lo que se debe lograr es justamente eso una mayor inclusión, aprovechando las grandes oportunidades que da la internet hoy en día. Sin embargo, eso no significa que leyendo un “twitteo” la tarea está lista, claramente esa es una manera facilista de ver el asunto. La idea es justamente que esos mismos “twitteos” tengan un espacio en la pauta, que la manera en que se maneja sea llevada a cabo a través de las audiencias. Es eso lo que todos quieren un poco de atención, es parte del voyerismo de las redes sociales, entonces ¿Por qué no darle en el gusto a la audiencia, si justamente son ellos quiénes mantienen a los programas?

martes, 5 de abril de 2011

Cada vez, es más recurrente que las personas o público puedan formar parte de un medio de comunicación. Ya sea opinando acerca de lo que se publica, informa o entretiene, o bien criticando y sugiriendo nuevas ideas. Esto es sólo el principio de un cambio cultural y, que ayuda a crecer en términos de comunicación y a integrar y transformar al público en interactores. Para que esto suceda, entonces, hay que abrir nuevos caminos de acceso al público. Es decir, generar momentos e instancias de participación e interacción. Si bien, desde que comenzó la transmisión de la televisión, que los usuarios han podido, de cierta manera, comunicarse con quienes la producen, ya sea por cartas al correo, teléfono y hoy en día la inmediatez de Internet. Sin embargo, creo que no son suficientes estos canales y que se debiesen abrir nuevas alternativas para que la interacción con el público suceda. La idea es tomar en cuenta el pensamiento y opinión de los televidentes, y así poder, según la demanda, modificar contenidos si se requiere o eliminar directamente. Con eso tendremos claros qué es lo que se está buscando por parte de los televidentes y a la vez, saber qué se está haciendo y bien y qué no. Por ejemplo, hoy existen variadas plataformas en donde las personas expresan sus gustos y mal gustos sobre el tema que sea. Facebook, es una red social que ha ido creciendo diariamente en cuanto a sus usuarios y contenidos, las mismas personas que lo integran han ido de cierta forma opinando sobre la estructura de éste y hemos visto que se ha ido modificando cada cierto tiempo. Para lograr un mayor éxito, creo que se debe tener claro, también, el tipo de público al cual se quiere llegar y a cuál se está llegando verdaderamente. Una vez hecho esto, poner atención a sus opiniones sobre lo que estoy presentando, si se satisfacen sus necesidades y requerimientos a la hora de utilizar la televisión.

Es importante considerar lo que hoy ha entregado la tecnología para que los usuarios generen, comenten y compartan contenido televisivo. Una importante disminución de los costos de acceso a la televisión y otros medios, permiten llevar a cabo estas acciones y hacerlas mucho más comunes y populares entre los usuarios.

Esto hace que la televisión pueda crear un gran feedback con las audiencias, cosa que de a poco se está implementando en nuestro país, como por ejemplo la incorporación de Twitter u otras redes sociales en diversos programas, o la creación de programas paralelos que son transmitidos simultáneamente a través de internet, lo que hace mucho más fácil la integración de los usuarios.

Debido al nacimiento de nuevas tecnologías, la televisión ha debido adecuarse a las diferentes necesidades que estas generan, y por lo tanto, crear diversos vínculos para lograr convergencia entre los distintos medios. Una de las razones para esto es que al existir nuevas entretenciones, se han debido realizar cambios y acomodarse a las nuevas exigencias de la audiencia para no perderla.

Una de las principales características es que debe tratarse de una televisión interactiva, es decir, que permita la participación de las audiencias a través de internet, que exista un diálogo entre quién la ve y el que la produce.

Además debe ser participativa, no basta con que exista un diálogo, sino que también la respuesta del usuario pueda influir en la manera de hacer la televisión.

Lo anterior permite la creación de diversas comunidades en torno a la programación transmitida, los que a su vez comparten contenido y comentan el desarrollo del programa. Esto ha permitido que los mismos creadores de programación adecuen sus creaciones a las exigencias que el publico está comentando a través de diversos medios.

Por esto mismo, hacen que se creen nichos, para que llegar a ellos sea mucho más fácil y que se trate de grupos que tengan intereses similares y que busquen lo mismo al ver los diversos programas. Es así como se busca que estos se transformen en agentes activos y que compartan y creen contenido, movidos principalmente por: vanidad, es decir, las ganas que el resto vea lo que están publicando; voyerismo, es decir, ver lo que los otros están haciendo, especialmente si es gente que a mi me agrada y capital emocional, es decir, que el contenido finalmente me interese y sea de mi agrado, que me motive a realizar cosas.

Para producir contenido televisivo exitoso, hay que centrarse en las preferencias de los usuarios. Como hablaba el texto de Clay Shirky, cobra importancia el concepto de “Milkshake Mistakes” en dónde los productos no deben estar enfocados en las características primarias de los mismos, sino en lo que realmente buscan los usuarios, cuáles son sus necesidades y el fin que persiguen.

A Chile le falta generar más accesos de la gente a Internet, además de lograr que estos se manejen en diversos aspectos que ofrece la web, para que la creación de contenido televisivo aumente y sea mucho más popular. Recién después de eso, la televisión podrá centrarse y aumentar sus esfuerzos en generar convergencia entre diversos medios que permitan que los usuarios generen, comenten y compartan contenido televisivo.

Para lograr que los usuarios generen, comenten y compartan contenido tiene que existir una mayor masificación con respecto a la utilización de herramientas tecnológicas. Al difundir este tipo de conocimiento en la audiencia, ésta se sentirá respaldada y guiada a crear este tipo de contenido.

Con respecto a la transformación del público pasivo en interactores, lo más importante es el tipo de contenido que se les presenta a éstos. Para que exista ese feedback, es necesario crear programas que representen y que se centren en los problemas y sobretodo en la cotidianidad de la gente (problemas reales).

El contenido propuesto en televisión cada día se aleja más de aquello y no permite que la audiencia se identifique, comparta, ayude y denuncie sus molestias con esta cotidianidad.

Desde luego hay que dar un giro, con respecto, al objetivo de la televisión impuesta en los últimos años: entretener a una audiencia pasiva. Con el surgimiento de contenido para Internet, la televisión pasaría a estar al servicio de la gente para que ésta participe, comparta sus molestias, y de este modo, crear contenido exitoso.

Para tener un acercamiento adecuado a lo que espera la audiencia, es importante también tener en cuenta sus necesidades y gustos. A través de estos elementos, la televisión en Internet puede poner en su banda una serie de comunidades que en los medios tradicionales no tienen espacio de participación. Al incluirlos, éstos mismos ayudarán y compartirán contenido propio de sus gustos.

El desafío está en explorar e investigar sobre estos diversos gustos, necesidades y tendencias que se han multiplicado gracias a la aparición de Internet.


Por Ignacio Vásquez

El mundo globalizado en el que vivimos hoy, ha provocado un cambio en las estructuras del diario vivir, a borrado las fronteras geográficas y las de la información, a eliminado las distancias y facilitado el intercambio. El mundo pareciera ser una sola gran aldea unida a través de las nuevas tecnologías.

Los medios de comunicación han ido evolucionando y reinventándose a través de los años debido a los avances tecnológicos, es así como en esta época con la llegada de Internet también lo han tenido que hacer, para no quedar obsoletos o perder terreno frente a este nuevo medio, que pareciera ser más poderoso y menos controlable.

Con esta evolución de los medios, las audiencias también han ido cambiando y se han hecho cada vez más participativas. En el diario con columnas de opinión, en la radio y en la tele con llamados o mensajes. Hasta ese punto las audiencias todavía eran manejables, se podía filtrar o editar su opinión. Ahora en cambio, con la llegada de Internet toda persona puede opinar sobre cualquier tema y subir a al red lo que piensa para que todo el mundo pueda verlo sin filtro alguno. Esto ha provocado que las audiencias ahora sean mucho más participativas, se produzca mucho más contenido, por lo que los medios tradicionales tienen más competencia y tienen el reto de mantener sus audiencias de alguna manera.

En Internet existe tanto contenido que seria imposible verlo todo, por lo que es un medio que si bien se puede controlar de alguna u otra manera nunca va a poder ser controlado en un 100%, por ende tampoco sus usuarios. Por lo que los medios tradicionales tienen el reto de crear mayor proximidad con su público, integrarlos de alguna manera, para que se sientan parte del proyecto y así mantenerlos “cautivos” y no se vayan y se pierden en estos océanos gigantes de información y distracción que ofrece hoy en día Internet.

El concepto televisivo que existe actualmente, con la televisión con el rol de emisor, y el espectador como receptor es lo que afirma y mantiene a la TV hoy en día.

La televisión se dedica a entretener y así es como dueñas de casa, niños y jóvenes, olvidan sus tareas cotidianas y evaden estudios y quehaceres, bajo la dirección de un programa que muestra únicamente lo que quiere mostrar e informa de lo que quiere informar. Ese filtro es el que complica la situación de la interacción entre el emisor y el receptor, ¿qué pasaría si la gente dijera lo que quisiera en televisión?, ¿qué pasaría si todos opinaran sin importar de quién se esté hablando? O ¿qué pasaría si los rostros televisivos perdieran su importancia y fueran remplazados por “grandes pensadores o críticos” del Twitter?

A la televisión no le conviene perder el control de lo que se quiere mostrar, son muchos los riesgos que se corren, y si bien hoy en día existen muchos programas que cuentan con plataformas como Twitter o Facebook donde la gente puede opinar, todas las ideas que se introducen ahí, pasan por un filtro antes de ser leídas y comunicadas al público.

La televisión convence a los espectadores de que lo que están mostrando es lo realmente interesante y de lo que vale la pena hablar, marcan una pauta en nosotros de lo que va a ser tema al día siguiente. Es inevitable hablar de las teleseries nocturnas de TVN o de los reality shows de Canal 13, a pesar de que nosotros no tengamos ninguna influencia en lo que vaya a pasar.

Sin embargo, con este sistema en el que no hay un feedback entre el emisor y el receptor, cada día hay menos personas viendo televisión. Y es que con la llegada de Internet, los espectadores se dieron cuenta que no tenían por qué cumplir un rol pasivo y que ellos también querían participar y opinar.

La radio, es uno de los medios que más ha aprovechado el rol activo de su público, haciendo programas como por ejemplo “El Chacotero Sentimental”, donde la pauta se va armando según lo que diga quien llama al programa. De la historia de este personaje, se habla, se opina y después se pone una canción que tenga relación con el tema. Hacen que las personas participen y que de esta manera sea un programa más cercano, con historias reales contadas por sus protagonistas, quienes son nada más ni nada menos que el público que se convierte en un personaje activo.

Pero la televisión no se quiso quedar atrás en este formato, y así, el 2009 Canal 13 quiso innovar con programas como “El blog de la Feña”, donde el público podía elegir cómo quería que terminara cada capítulo, se planteaban alternativas para que el público votara y así se sintiera “parte”. El público va de alguna forma “haciendo el programa” y “siendo un medio”, teniendo así una cultura de participación, en la que se enfrentan los “interactores” a los espectadores y hay que ver, en cuál de los dos puestos prefieres estar.

Pero Chile no está preparado aún para tener interacción en un 100% entre el emisor y el receptor con respecto a los canales de televisión. El público no es muy demandante en ese sentido, y está acostumbrado a que se le imponga lo que tiene que ver; y si no quiere ver eso, busca en internet, pero no se plantea la posibilidad de ser ellos quienes de verdad decidan u opinen qué pasa en televisión.

El siglo XXI es el siglo del Internet. Esta herramienta reestructuró el conocimiento, haciéndolo mucho más ágil y colectivo. En ése sentido, la web hace posible que los usuarios generen, comenten y compartan una infinidad de contenidos, transformando la manera que conocíamos de relacionarnos.

Nuestra forma de interactuar con otras personas ha ido evolucionando a la par de las tecnologías implementadas. Lo fue en un principio con los diarios, luego con la radio, la televisión y ahora internet. Esto ha hecho que los antiguos medios deban ajustarse a la manera que prima hoy en día: CONECTARSE.

Lo hicieron los diarios y radios al crear sus propios sitios web, mucho más dinámicos y actualizados. Lo ha hecho la televisión al incluir variadas herramientas del medio, como lo es incluyendo lo que pasa en las redes sociales.

Ya nos han mal acostumbrado y la web se ha transformado en la máxima forma de interactuar y de relacionarlos. Eso ha cambiado gran parte del mundo como lo conocíamos, y entre ello, la manera de cómo veíamos y entendíamos la Televisión.

Nos hemos vuelto muy exigentes, queremos contenidos inmediatos y queremos participar de ellos. Como hemos cambiado la forma de relacionarnos, cambiamos la manera de ver y discutir los contenidos de la Televisión. Como cambia nuestra mediación, el medio como tal debe adaptarse a la nueva manera que se ve y discute TV.

Sin embargo, creo que para que ello sea factible, es necesario que se transformen los programas como tales. Debe romperse con el carácter unidimensional, y hacerlo mucho más dinámico. En todo caso creo que para esos vamos.

Se hace difícil proponer ideas para que el público se transforme en verdaderos interactores, porque si las hay, han pasado desapercibidas ante los ojos de la gente o simplemente no se han implementado. Habitualmente, las personas se enfrentan con lo que se puede llamar “el muro de los lamentos”, lugar al que llegan y comentan de manera libre acerca de un tema sin recibir respuesta o feedback del dueño del contenido. Y esto pasa en distintos medios.

Para que dejen de ser aquellas audiencias pasivas y con poco y nada qué decir y cómo decirlo, son los propios medios los encargados de propiciar las condiciones de interacción, sobre todo en televisión, el medio que la gente prefiere y al que tienen mayor acceso:

Con la llegada de nuevas plataformas tecnológicas y redes sociales el escenario para los medios ha cambiado y ya son muchos los programas o espacios televisivos que se cuelgan de ellas, pero sin lograr, aún, que sean una fuente de interacción entre el medio y las personas, a pesar de las oportunidades que nos ofrecen estos canales de comunicación interactivos. Por eso, primero se debe instruir al público con la utilización de estas herramientas y sobre todo, con el buen uso. Que sea el mismo medio quien disponga y entregue elementos que faciliten la interacción.

Comprometerse con las audiencias televisivas a dar una tribuna real. Adquirir ese compromiso para que todos tengan cabida y no sólo expongan un comentario u opinión ante un teléfono, pantalla o computador sin recibir nada a cambio y sí se pueda establecer un diálogo entre el medio y la persona. Por ejemplo ¿es interacción cuando los canales muestran una huincha cargada con los mensajes de Twitter?. No, no es interacción hasta que, muy rara vez, el conductor del programa o noticiero haga uso de uno de los mensajes para transformarlo en contenido del espacio.

Esta es la convergencia de los medios, quizás un término no muy conocido para algunos, pero que los medios han incorporado cada vez más y dar lo que la gente busca en toda sociedad: participación. Que se deje entrar a las personas al juego de los medios y que facilitan las nuevas tecnologías. Muestra de esto es la unión entre televisión e internet o post televisión, terreno que se presta para lo que la gente realmente busca, como compartir contenido, interactuar, participar, la creación de comunidades sobre un determinado tema y donde, al parecer, no son todos iguales, porque allí se juntan el público en general, los fans y los conectores, importantes personajes en su calidad de poder llevar el tema, marca, producto o servicios a los demás individuos.

Aún estamos en el proceso de transformación de la televisión análoga a la digital y hay que finalizarlo para que el público pasivo ya no lo sea tanto y ellos se conviertan más bien en interactores. Falta que se emita la información digitalmente. Con esto, habrá mucho más espacio disponible para nuevas opciones de material televisivo. Se debería permitir que los propios usuarios generaran contenido, ya que son ellos los receptores y muchas veces, los expertos en ciertos temas. Además, los clientes podrán interactuar con la información o con quienes la reproduzcan, actuando casi de la misma manera que como lo hacen con el computador. Hoy en día, las personas sí se pueden hacer notar y mostrar sus opiniones respecto a algún material de la televisión, pero siempre a través de otro medio (mensajes de texto con el celular, twits por el mismo o el computador, entre otros) que se convierte en la vía por la cual la retroalimentación fluye. Por lo tanto, se ve un poco interrumpida y por lo mismo, quizás, no tan transparente o real. En el momento en que el público pueda interactuar directamente con la televisión, los actores no serán pasivos y la comunicación ya no se producirá sólo verticalmente, también de manera horizontal, en la que el emisor y el receptor realmente intercambien opiniones y se debatan ideas. Hay que poner énfasis en los mismos consumidores, investigar qué les gusta a ellos, qué no. Con toda esa indagación, los canales de televisión podrían filtrar responsablemente y transmitir material para todos los gustos. Como habrá mayor disponibilidad de espacio para hacer televisión, ésta será mucho más específica (como la creada por los mismos usuarios) y directa.

Current TV es un canal creado por Al Gore en Estados Unidos. Este canal es un buen ejemplo de que el público es quien crea la información que se muestra en televisión (a pesar de que no es totalmente directo, ya que pasa primero por el computador). Los periodistas son los curadores del material, así como también, quienes tienen la responsabilidad de atraer e interactuar con las comunidades, que son, a su vez, audiencia y generadores de contenido.


Existe una fusión entre la televisión e Internet que han creado a la post TV. Ésta se comparte, crea comunidades y no tiene barreras de transmisión. Por lo que los productores son los encargados de motivar al público para que sean agentes activos y este nuevo mundo irreal-real se siga desarrollando, no solamente de manera tecnológica, sino que también culturalmente. Actualmente nuestro ‘gin’ es la televisión, pero para que no se desprestigie y siga siendo algo dinámico, no debe existir el error del ‘milkshake’ de fijarse sólo en lo tecnológico y no en los intereses personales, según el texto Gin, Television and Cognitive Surplus. Ahí está el cambio. En que los de la industria de la televisión vean a los receptores como los mismos de los videojuegos: Interactivos. A quienes les gustan las tecnologías de inmersión en las que puedan palpar, oler, mirar. Sentirse parte del material y experimentar la realidad virtual, no simplemente ser espectadores. En la actualidad hay, prácticamente, infinitas posibilidades en relación a los distintos ámbitos de la vida. Casi todo es accesible a la mayoría de las personas, por lo que la audiencia busca participar, no sólo en el proceso de recepción, sino que también en el de producción y transmisión. Ya no son tan sumisos como antes, porque el mundo de hoy no nos lo permite con la variedad de oportunidades que existen. Si no se puede una, se va a la siguiente. Ya no es totalmente un sí o no, ahora hay convergencia que ha hecho, junto a la globalización, que se mezclen las culturas, tradiciones o gustos, de las que aparecen nuevas ideas. Así sucesivamente.

Primero que todo, para que esto ocurra es necesario conocer a cabalidad a ambos medios, pues cada uno tiene elementos únicos que son indispensables a la hora de lograr tal objetivo: que los usuarios comenten, generen y compartan contenido en un nuevo espacio, hoy llamado la Post Televisión.

La televisión es un medio muy rico, pues el hecho de ser audio visual, y que funcione en tiempo real le da un plus tremendo a la hora de fusionarlo con la web, la cual posee ese carácter de “inmediatez” que le da dinamismo y agilidad a los contenidos.

Así como una de las ventajas de la televisión es su carácter masivo, la web a su vez aporta algo quizás aún más importante, que es la “personalización” de la audiencia. En la web tenemos todos nuestros espacios privados, el mail, el facebook, el blog, el twitter, el msn, etc…y desde esas plataformas nos relacionamos con los demás.

¿Qué mejor si desde ese mismo espacio se generan contenidos televisivos, o viceversa, si desde un programa de televisión se apele a las audiencias de modo más personalizado, o por qué no decirlo, más íntimo, creando una especie de “complicidad” entre el televidente participativo y el conductor?

La Post TV es la respuesta. Tal como lo plantea el libro “Cognitive Surplus“, de Clay Shirk, es un nuevo medio en el que pocos han incursionado, pero sin embargo ya se han hecho algunos experimentos. Ésta presenta varias características que de algún modo vienen a romper con los antiguos esquemas, encontrándonos así –por ejemplo- con un medio que comparte, que es interactivo y dialogante, es participativo, tiene interactores motivados (fin del concepto de “publico”pasivo), mantiene una relación más horizontal con su audiencia, y por último y muy importante, genera comunidades.

Luego de conocer estos elementos cabe entonces hacerse la pregunta ¿cómo se logra todo esto, utilizando tanto la web como contenidos televisivos? Tiene, indiscutiblemente, que haber un cambio a nivel corporativo, porque finalmente son los medios los que apuestan por un proyecto, en este caso, novedoso...son ellos los que arriesgan la inversión y contratan a los “expertos”, en resumen, los que hacen posible –al menos en primera instancia- tal realización.

Si bien es necesario buscar gente capacitada que maneje las redes sociales al dedillo, más importante aún es el trabajo del “genio creativo” que pasa horas pensando y diseñando un modelo de programa, que haga calzar los tiempos entre la web y la televisión, y que a su vez sea capaz de generar contenidos interesantes. Éstos –a su vez- deben tener un capital emotivo para enganchar a las comunidades y además deben existir los espacios y las instancias para que las propias comunidades vayan generando contenidos, y ojalá, al aire. En resumen, faltan ideas.

Pero esa es una parte, pues –como dije anteriormente- este nuevo medio supone la participación de sus comunidades de manera indispensable. No busca televidentes que ayuden a subir el rating, sino interactores (con distintos grados de motivación) que vayan “creando programa” junto con el medio.

Si bien la Post Televisión promueve la espontanea creación de comunidades con soporte tanto televisivo como digital, resulta urgente, también, “educar”a las audiencias, pues están acostumbradas a ser absolutamente pasivas. Este cambio no es muy difícil, pues hoy gracias a la tecnología y la web, la gente más joven está teniendo otras necesidades, dentro de las cuales la más importante es la de participación, entonces podemos decir que solo faltan las instancias y los espacios.

Hoy la gente –al menos joven- pasa más tiempo en facebook que en la TV, lo que adelanta gran parte del trabajo. Si pensamos, todos los espacios de participación de la web suponen un principio: mostrar la individualidad de las personas (principio de vanidad). En la web casi no se apela a una “audiencia” sino cada vez se personalizan más las formas de relación, y por otra parte, cada vez más la gente quiere mostrarse ante otros -a través de fotos, comentarios, videos- y ver a los demás (principio de voyerismo). Solo falta que los medios recojan esto, utilicen las herramientas tecnológicas, y creen nuevos espacios donde se satisfagan estas necesidades.

Es por esto que la web 2.0 calzaría tan bien con la TV, porque le daría mayor tribuna a aquellos que justamente buscan eso, “ver y que te vean”. Entonces, lo que hay que modificar es la forma de hacer televisión, cambiar el modelo antiguo, los personajes que allí se mueven y sobre todo los contenidos que se generan. En esto último, hay que poner especial énfasis en aquellos temas a los que recurren los jóvenes-o cual sea el nicho- en la web. El contenido tiene que ser compartido y complementario, debe ser entretenido y atractivo, pero además debe poseer un capital emotivo, según el cual se irá definiendo las comunidades.

Aún dicho lo anterior, cabe destacar y recalcar, que lejos, en este escenario lo más importante para tener éxito es SIEMPRE tener presente las necesidades de la audiencia, y no caer en el error de basar tu contenido en los aspectos tecnológicos, el famoso “Milkshake Mistakes” del que habla Shirk.

lunes, 4 de abril de 2011

Creo en la importancia de las comunidades virtuales para reunir a la gente en torno a un fin común. Me parece interesante la posibilidad de desarrollar y establecer lazos con gente de todo el mundo en base a principios similares. Además es entretenido y uno aprende de otros paises y culturas.

Internet nos entrega herramientas para construir plataformas sociales que a la larga, literalmente, nos puede mejorar la vida. Siempre teniendo en consideración que los excesos no llevan a buen puerto. Obviamente uno debe equilibrar esta situación con amistades presenciales, es decir físicas que "bajen a tierra" nuestras relaciones.

Me pareció interesante el suceso del gin en Inglaterra; todo gracias a los desordenes mentales ligados a la revolución industrial, esto puede ser analizado y crear un paralelo con lo que está ocurriendo hoy en día con la llegada de las nuevas tecnologías y los nuevos medios de comunicación virtuales.

Hay mucha gente que está acostumbrada a leer el diaria en papel, o a informarse por los noticieros de tv, sin tomar en cuenta el abanico de oportunidades que Internet nos entrega. Y sabemos que esto es sólo el comienzo de una nueva revolución tecnológica.

Lo importante es mantenerse en el juego y estar educado e informado respecto a la importancia del poder ciudadano, de la importancia de los blogs y de la denominada "aldea global" desarrollada por la web.

Otro dato importante a mencionar es cómo logramos mantenernos cuerdos y estables como seres humanos ante tanto estimulo que la multimedia nos da. No separarnos del mundo real es una tarea diaria y establecer vínculos físicos con la gente para lograr un equilibrio entre nuestro mundo virtual y nuestra vida cotidiana. Para no caer en los males de hoy en día tales como el sedentarismo, el aislamiento y/o separarse del mundo.

Debo admitir que yo estoy bastante adicto a la web y al computador, pero eso no significa que no salga a la calle a jugar a la pelota o a encontrarme con alguna amiga. Sigo siendo el mismo de siempre, pero la vida se ha hecho mucho más simple gracias a la llegada de las nuevas tecnologías.


Alejandro A. Vásquez Illanes

Creo que de a poco los contenidos de la televisión se han ido modificando de tal manera de que la gente participe más. Pero esto significa que las personas se integren de manera más indirecta, como con los espacios que las noticias dan a la gente común y corriente para que exponga sus inquietudes o denuncias. Esto ya es un paso, pero no hace que la gente participe como podrían hacerlo, pues siempre se puede dar un paso más adelante de lo que ya existe.
Una de las formas de hacer más presente a la gente en los contenidos de la televisión, puede ser crear instancias de mucha más participación ciudadana, y poner total énfasis en los temas que importen a las personas, que sean de interés común. A todos nos gusta ver en la televisión problemas que nosotros también tenemos. O sea que a la gente les llama la atención verse reflejados con los contenidos expuestos en éste medio de comunicación tan común.
Por lo tanto, los cambios que se hagan deben ser pensados en los temas que a las personas les interesa y que son cotidianos, no es necesario complicarse con contenidos si los tenemos frente a nosotros.
Las personas que entreguen el mensaje deben ser empáticas frente a lo que le pasa a la gente y que le den el peso que enfrentarse con el público tiene.
Una buena forma de integrar a las personas, son la denominadas redes sociales, donde la gente pasa gran parte del día, por ahí es una buena forma de partir. De esta manera la audiencia se siente participe de lo que se está mostrando en pantalla y les dan muchas más ganas de participar.

Para que la gente comente, comparta y genere contenido debe estar ocurriendo un fenómeno que los medios de comunicación tradicional, en este caso la televisión, está recién tomando en cuenta, cuando integran a sus programas espacios donde comentan las opiniones de twitter o de facebook. Las personas se sienten muy poco representadas por los contenidos que aparecen día a día en la televisión, farándula o policial, incluso deporte son los temas más manoseados en dicho medio. Pero ¿cuáles son los contenidos que realmente le preocupan a las personas? es muy diverso, porque si vemos cuales son los éxitos de taquilla en páginas como blog o twitter, incluso en youtube, podremos apreciar que son bastantes los contenidos que le interesan a las personas, pero que lamentablemente en la televisión no tienen cabida porque el rating manda.
El siguiente paso que debe dar la televisión para poder acoger las opiniones del público es mezclar sus contenidos pensando en lo que las personas realmente quieren ver. Las noticias cada día duran más. Ya no basta sólo con la hora de antes. El deporte ocupa media hora ¿y el resto?, estamos hablando de noticias sensacionalistas, no de las que sirven. Tapan todo lo que hace el gobierno que podría causar un efecto en las personas no deseado. La televisión actual está configurada para adormecer a las personas. ¿La nueva ley de tv digital será una solución para expandir la gamma de contenidos? Es una oportunidad que canales chicos puedan desarrollar una televisión 2.0, escuchando a las personas y generando contenidos a través de eso. La gente ya no esta viendo televisión, en internet se pueden encontrar foros donde puedes opinar o decir lo que quieras, sin censura, y eso la gente lo agradece, es un medio de escape que libera las tensiones que guardas luego de tu jornada laboral, o de tus estudios, o de lo que sea que hayas hecho y que no te gusta hacer. El estado de facebook sirve mucha veces para descargarte, escribir lo que sientes en el momento. La televisión no permite eso. La televisión no puede esperar que las personas se re adecuen a su paradigma, ellos deben adecuarse a las personas.
Para producir contenidos exitosos se debe escuchar a las personas, se deben segmentar los programas. Con la nueva ley de televisión se pueden hacer mucha cosas interesantes, va en los canales de televisión si aceptan el desafío, como alguna vez lo hizo canal 2 Rock and Pop, falta televisión así. Crítica, ácida, con contenido. Cristopher Vásquez.

Para que ocurra eso debe existir una vía de comunicación mucho más expedita que la que actualmente los canales de TV tienen con su público. La principal característica que debemos encontrar, es el hecho de poder compartir lo que vemos, de tal manera de expandir sistemáticamente el área de influencia a la que el canal desea llegar, donde la gente se pueda sentir identificada según el grado de motivación que posean. Debemos generar instancias de interacción y participación.

Por ejemplo en la página web de canal 13, cuando uno ve la señal online, existe un chat al costado donde la gente va opinando de lo que ve. Sería estupendo que alguien del mismo canal estuviera viendo eso, para sacar ideas de qué es lo que el público quiere o no ver en los programas.

Pero para que sucedan estos cambios es imprescindible que los mismos canales de TV vean a los espectadores, no tan solo como meros receptores de la información, sino también como entes que pueden realizar un traspaso de información proactivamente.

Son los mismos espectadores quienes pueden ayudar a hacer de un programa algo mejor, porque todos saben un poco y así van aportando a la construcción del programa.

Se debe hacer énfasis en lo que los usuarios quieren y desean ver, poner atención en el tipo de público al cual estamos llegando y por sobre todo abrir canales de comunicación donde no exista una jerarquía que imponga su visión por sobre las otras.

Hernán Shepherd S

Hoy en día son muchos los sitios de interés en internet que mantienen la atención de los consumidores hasta el punto de crear una obsesión.
Hace algunos años eran muy pocas las personas que tenían acceso a la red y para que decir quienes podían tener computadores en sus viviendas. Sin embargo se creó un sin numero de sitios en donde se podía encontrar respuestas a todo, ayudar en las tareas, descargar música, o simplemente pasar un rato agradable. ¿Pero cómo este suceso pudo penetrar en nuestras vidas? El hombre tiene necesidades y una de las más importantes es comunicarse, nunca supo bien como hacerlo, pero de algún modo lo logro frente a una pantalla dirigiendo un mouse que lo hacía disfrutar de múltiples experiencias y sin tener que enfrentar a nadie en persona... ¿que mejor?
La web es la responsable de que los usuarios sean capaces de generar contenido y lo hacen porque encontraron un lugar en donde pueden expresarse, comentar, compartir temas y pensamientos. Se genera interés y se amplían los intercambios culturales. Ya no existe lo desconocido, sólo basta hacer un clic y todo se torna cercano, amable e inclusive se evidencia el deseo de generar más opinión pública.
Los cambios culturales deben cruzar fronteras, llegar hasta el lugar más escondido del mundo y pensar que lo que está en la red puede leerlo cualquier persona en cualquier sitio.
La forma de hacer televisión hoy en día busca insertarse en este medio que necesita alimentarse de información pura. La interactividad entre dos o más individuos acerca a las personas a los medios, es este punto el que la televisión (abierta) tiene debilidades. De algún modo es arbitraria a la hora de presentar los programas a la audiencia, sólo le permite elegir el tiempo de lo que duran, pero no el contenido de lo que ofrecen. La monotonía también es un permanente error que no deja ir más allá, reitera una y otra vez lo que ya vimos, y obliga a la población a tomar una decisión: O contrata un operador de cable, o simplemente apaga el televisor.
El público debe y puede tomar el rol principal, es capaz de efectuar interaciones con otros individuos, pero es la "tele" la que no deja, se convierte en un egoísta gigante que manipula gustos e influencia en segmentos.
El énfasis se debe poner en dar un lugar en el cual el público sea el protagonista capaz de expresarse y comunicar pensamientos como contenidos.
La clave está en llevar la realidad a todos los lugares, hacer partícipe a todos los individuos y evidenciar que las ganas de comunicarse por parte de las personas son fundamentales a la hora de trasmitir. Atractivos, interactivos, culturales y al instante deben ser las mínimas condiciones para realizar una televisión en internet con éxito.

María José Pizarro