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martes, 14 de junio de 2011

Como hemos visto todas estas clases, el contenido desparramable representa una nueva manera de enfocar el papel que desempeñan las audiencias dentro de un modelo televisivo que se apoya en nuevas formas de hacer televisión.

Sabemos que generan un compromiso con la audiencia, la cual tiene poder y es parte fundamental del éxito del programa. Sin embargo, sabemos que existe una gran diversificación de géneros televisivos y, como todavía estamos bajo un proceso de remediación, resulta muy complejo encontrar una “receta perfecta” para desarrollar esta nueva manera de hacer televisión.

Cada género televisivo tiene una forma muy particular, en cuanto a contenidos y la manera de interactuar con los televidentes, si es que los consideran. Con un modelo desparramable, los diversos géneros deberán adaptarse a esa nueva estructura incorporando al los televidentes, pero ¿de qué manera?.

Por ejemplo, un noticiero no puede usar las mismas estrategias que un reality, pues la manera de abordar a la audiencia es muy distinta. En el primero privilegian el carácter informativo, en cambio en el segundo la entretención. Obviamente que el tipo de participación será distinto, pues uno podrá hacerlos partes de la investigación periodística, como es el periodismo ciudadano, y en el otro, podrían interactuar a tiempo real con los integrantes del programa.

No debemos olvidar que lo fundamental aquí, más allá de la forma en que se adaptarán los géneros, es entender el trasfondo de lo que se busca al entregar mayor protagonismo a la audiencia en su experiencia con el programa, y la manera en que ellos aportarán en éste (K).

Creo que el gran secreto será facilitar las herramientas para que la audiencia pueda participar de ellos, por ejemplo, si es un noticiario, agregar programas de facilísima edición online de los videos que la misma gente graba, y los más importantes subirlos cada noche. O en los realitis, agregar opciones para que los televidentes puedan diseñar nuevas pruebas y desafíos para los competidores.

Estos son algunos ejemplos, pero insisto que para hacer post-tv es necesario, antes que todo, reconfigurar la manera en que los géneros se relacionaban con la audiencia, facilitando las herramienta para su aprticipación y no limitándolas, por mucho que se distorcionen el interés de los productores, como el fenómeno spoilers de Survivor, planteado por Henry Jenkins en Convergence Culture, y que ya hemos tratado en este blog. Lo importante aquí es tener bien contento a las audiencias para que así comience el desparrámo.

martes, 10 de mayo de 2011

Cuando se hace un programa de televisión, el fin comercial es que se aumente la audiencia, así lograr que los auspiciadores se peleen por poner su publicidad en tu espacio. En este ámbito, los productores se han abierto y están utilizando esta nueva herramienta que es Internet para crear un nicho y una necesidad de apropiamiento del contenido por parte del telespectador. Así, ayuda a enriquecer lo que se pone en la pantalla, además les empiezas a hacer un tipo de “cariñito” a tus fans.

Lo que propone Henry Jenkins es una lucha entre lo que es desparramable y viral. A mi parecer, empezar con una campaña viral es lo más aconsejable cuando no se tiene un programa establecido y que recién este empezando. Subir trailers, resúmenes de los capítulos del programa o backstage de las escenas en el sitio Youtube y después circularlos por las redes sociales puede ocasionar que se transmita rápidamente entre las personas. A pesar de que este modelo todavía sigue con su antiguo concepto de emisor-receptor, es más fácil llegar a las personas debido a que puedes entrar en un nicho que no ha sido explotado en la pantalla. Este “virus”, si el programa es bueno, se propaga ha cientos de personas en poco tiempo. Mucha gente se quedará pegado con tu vídeo y querrá saber más de él, buscándolo en la web o sintonizando tu programa. Es en boca en boca y con la ayuda de Internet apuntas a varias cabezas, es como una escopeta de largo alcance.

Lo que se busca es que muchas personas vean tu contenido, que les ayudes a llegar a ello.  Tiene que ser transversal, que gente de distintos estratos y edades logren verlo y captar su interés. Logrando este objetivo, será casi automáticamente el aumento de la audiencia de tu programa. Los personajes que hacen zapping irán a tu espacio y pararán más minutos para conocer el contenido.

En el modelo desparramable es más difícil, debido a que tu como productor de TV entregas a las personas el contenido. Sí es nuevo el programa, es muy difícil que los televidentes, en primera instancia, logren enriquecerse con el capital emocional. Este modelo está hecho para fanáticos, lo que tu objetivo de alcanzar más espectadores será reducido en este grupo. Además, si logras cautivar al público en general, los fanáticos llegarán solos y ellos se encargarán de desparramarlos. En ese momento, no prohibirles que se apropien de tu programa, dejar que hagan lo que quieran debido a que te generan una publicidad gratuita. Pero, a principios, enfocarse en la campaña viral más que nada.