Como hemos visto todas estas clases, el contenido desparramable representa una nueva manera de enfocar el papel que desempeñan las audiencias dentro de un modelo televisivo que se apoya en nuevas formas de hacer televisión.

Sabemos que generan un compromiso con la audiencia, la cual tiene poder y es parte fundamental del éxito del programa. Sin embargo, sabemos que existe una gran diversificación de géneros televisivos y, como todavía estamos bajo un proceso de remediación, resulta muy complejo encontrar una “receta perfecta” para desarrollar esta nueva manera de hacer televisión.

Cada género televisivo tiene una forma muy particular, en cuanto a contenidos y la manera de interactuar con los televidentes, si es que los consideran. Con un modelo desparramable, los diversos géneros deberán adaptarse a esa nueva estructura incorporando al los televidentes, pero ¿de qué manera?.

Por ejemplo, un noticiero no puede usar las mismas estrategias que un reality, pues la manera de abordar a la audiencia es muy distinta. En el primero privilegian el carácter informativo, en cambio en el segundo la entretención. Obviamente que el tipo de participación será distinto, pues uno podrá hacerlos partes de la investigación periodística, como es el periodismo ciudadano, y en el otro, podrían interactuar a tiempo real con los integrantes del programa.

No debemos olvidar que lo fundamental aquí, más allá de la forma en que se adaptarán los géneros, es entender el trasfondo de lo que se busca al entregar mayor protagonismo a la audiencia en su experiencia con el programa, y la manera en que ellos aportarán en éste (K).

Creo que el gran secreto será facilitar las herramientas para que la audiencia pueda participar de ellos, por ejemplo, si es un noticiario, agregar programas de facilísima edición online de los videos que la misma gente graba, y los más importantes subirlos cada noche. O en los realitis, agregar opciones para que los televidentes puedan diseñar nuevas pruebas y desafíos para los competidores.

Estos son algunos ejemplos, pero insisto que para hacer post-tv es necesario, antes que todo, reconfigurar la manera en que los géneros se relacionaban con la audiencia, facilitando las herramienta para su aprticipación y no limitándolas, por mucho que se distorcionen el interés de los productores, como el fenómeno spoilers de Survivor, planteado por Henry Jenkins en Convergence Culture, y que ya hemos tratado en este blog. Lo importante aquí es tener bien contento a las audiencias para que así comience el desparrámo.