Ya es reconocido que la publicidad tradicional viene en picada. Es la convergencia entre Televisión tradicional, internet y otros aparatos móviles, el nuevo negocio y en lo que la publicidad se tiene que enfocar. Para estos casos y como Henry Jenkins, menciona en su texto la idea es preocuparse de desarrollar muy bien una experiencia, que te entregue sentimientos y que de alguna manera los televidentes o usuarios se sientan identificados y con ganas de ser partícipes. Sin embargo, también corren una serie de factores altamente influyentes, dentro de éste tipo de publicidad y uno muy importante es sacar provecho de los momentos.

Muchos son los eventos masivos y que congregan mucha gente, pocos son los que las personas sienten un vínculo y es ahí donde cualquier marca puede entrar a competir, no sólo ofreciendo sus productos, sino que brindando experiencia. Es en el caso del fútbol o incluso de la música, pasiones que te brindan muchas satisfacciones y que si al final del día te pones a pensar, todo está relacionado a alguna marca.
En Chile durante éste último tiempo, se han visto bastantes programas de talentos, un lugar perfecto que combina la pasión por la música y también el cariño que se le entrega a los participantes. Increíblemente, ninguno de estos programas, nunca ha desarrollado una buena estrategia o alianza con una marca, que obviamente no ofrezca su producto directamente, sino que otorgue experiencia.

Sin ir más lejos, cualquier tienda que ofrezca instrumentos musicales tiene una muy buena oportunidad de ofrecer una experiencia dentro de estos programas, sin ir más lejos el tema que los convoca muchas veces es la música. Acá cabe de cajón Audiomúsica, a pesar de ser un tienda “especializada”, podría tener en la versión de internet del programa una sección presentada por audiomúsica en la que cualquier televidente o usuario envíe su pequeño video de ellos tocando algún instrumento y subiéndolo a la web del programa, la que se transformaría en una pequeña videoteca de “nuevos talentos” , todo patrocinado y presentado por Audiomúsica. El mejor de estos videos saldría al aire al final de cada programa.

En primer lugar, a través de las emociones, las personas se sienten partícipes de la experiencia que significa tocar un instrumento y que lo más importante es la música, obviamente esto no tiene que ver con productos en específico y se aleja diametralmente de la forma de antigua de hacer publicidad. Ésta es la economía afectiva que Henry Jenkins menciona en su libro, es decir, dar un paso al lado para lo que más que publicidad, parecen “propaganda política”.

Tal como el ejemplo del “gol de Orellana” de Entel, lo más importante quizás no era la forma de cómo se lograba que te llamaran a tú celular y lo tecnológico que podía ser eso, lo fundamental es lograr tener una idea vanguardista y por sobre todo muy relacionada con lo afectivo, aprovechar esas oportunidades: El gol contra Argentina, la moda de los programas de talento, un éxito de una teleserie, etc. Todos pueden hacerlo hoy con las redes sociales, todo es mucho más fácil. Ya está el público, ahora hay que actuar.

Diego Alonso Méndez Mora