La tecnología sin duda ocupa un lugar importante en la vida de los seres humanos. Uno de sus principales factores es el internet que poco a poco ha ido destronando a la televisión tradicional, que por años fue la primera fuente de información para miles de personas.

Hoy en día los números del rating dejan en evidencia que los múltiples programas de televisión que salen al aire, no son capaces de satisfacer a los consumidores y cada vez más la audiencia está dejando de lado esta rutina y se está acercando con mayor frecuencia al medio que sólo le basta un “click” y la información aparece instantáneamente.

La televisión necesita de manera urgente una trasformación para que vuelva a tener aquellos rating históricos que no hace mucho marcaban ciertos programas de la televisión abierta. Pero lidiar con la magia del internet no es fácil. Las personas se cansaron de sólo ver a través de una pantalla, ahora quieren ser partícipe de todas las modalidades que se puedan, incluso desean ser autores de concursos, videos o ideas que se lleven a cabo en algún espacio interactivo.

Claro está que en el mundo en el cual estamos inmersos demanda el ahorro de tiempo, y el uso del internet ha sido vital para todos aquellos que quieren obtener información, entretención, o algún tipo de recursos pero en un corto tiempo, y que ellos puedan manejarlo como se puede hacer en las redes.

Un claro ejemplo de que en esta era de la tecnología la televisión está siendo más aprovechada por internet es el programa de la serie Pretty Little Liars, que impactó a todos sus seguidores y va complementando los capítulos sin que sus fanáticos tengan que esperar días para volver a tener información de su programa. Dentro del sitio existe una gran cantidad de material para que todos sus seguidores se alimenten de esta información y puedan desparramarla con un gran interés. Por este simple hecho se irán traspasando la información y así otras personas se unirán y se harán fieles de la serie. Todo esto gracias al regalo que sus primeros fieles le hicieron a sus amigos, familiares o conocidos que ellos estipularon que debían merecer este “regalo”.

Se dispone de varias redes sociales en las cuales sólo basta un “click” para estar vinculados a todo lo que ocurre con la serie, de esta forma el consumidor se sentirá tomando en cuenta y a la vez pertenecerá a una red privilegiada.

Aquí se incluye a todos aquellos que siguen la serie, de este modo la audiencia se siente participe de este mundo y le dan más ganas aún de vincularse porque saben que son tomados en cuenta y eso es fundamental para sus seguidores, en donde se respeta y se valora el capital emocional.

Es esto lo que le falta la televisión tradicional, incluir a sus consumidores y hacerlos participe. La televisión es lineal, continua y sin variaciones y las personas no quieren esto. Sólo desean la información pura y que sea de su propio interés, no lo que les quieran entregar. La finalidad de todo esto es llegar a un público específico que se interesa de lo que se está produciendo, y no generar contenido por generar.


María José Pizarro