Es claro que la televisión tradicional está siendo dejada de lado. Evidenciado en sus ratings, los que han ido a la baja durante los últimos años, se ha dado cuenta de un fenómeno que se ha disparado luego del boom de Internet. Y es que la gente no tiene tiempo de ver televisión: las vidas ajetreadas, los largos y tediosos traslados de un lado a otro hacen que las personas simplemente no dispongan de 30 minutos o más para sentarse a disfrutar de sus programas favoritos y además tener que aguantar otros tantos de publicidad que ni siquiera les interesa.
La televisión hoy se encuentra trabajando en el diseño de programas en donde se incluyan a las audiencias. La gente busca que sus programas favoritos dispongan de capital emocional, es decir que los identifique y les produzca algo a nivel de sentimientos y que tenga voyerismo y vanidad, es decir, poder ver a otros y que estos me vean a mí.
Sin embargo, y como se ha dado cuenta que el futuro está en Internet, la televisión se ha encargado de trasladar gran parte de su contenido a la web. Podemos ver, por ejemplo, programas como The Office, que ha sabido sacarle partido a esta plataforma y le ha evitado al público el tedio de esperar una semana para poder ver un nuevo episodio de su serie favorita.
Si entran al sitio oficial del programa, encontrarán una gran cantidad de material adicional a los episodios que semanalmente se transmiten a través de la televisión: “un regalo” para los más fanáticos y fieles seguidores. Foros, detrás de cámaras, comunidades, descarga de fondos de pantalla, encuestas y juegos, entre otros están a disposición del público. Además, hay botones que conducen a los sitios de redes sociales como Facebook y Twitter para que la gente pueda compartir su contenido favorito de manera mucho más fácil y rápida, a través de canales que son utilizados de forma diaria o al menos periódica por las audiencias.
Sin embargo, se abren una serie de desafíos a los que la televisión se irá adecuando conforme Internet se haga una herramienta imprescindible en nuestras vidas. Siendo que ya está integrando a las audiencias en la planificación de los programas, también la publicidad está tomando el mismo rumbo. Además de ser parte importante de los programas puesto que se trata de su sustento económico, esta también se ha ido adecuando y hasta personalizando a las preferencias de los usuarios. Que un comercial lleve tu nombre y apele a tu emocionalidad, es algo que definitivamente mueve a las comunidades a ser parte del producto.
Es por eso que los sitios web aprovechan las preferencias del público, evidenciadas a través de encuestas o redes sociales, con el fin de mostrarles cosas que realmente les interesa o que está relacionado al programa, por ejemplo, la bebida o las galletas preferidas de algún personaje de mi serie favorita. No ocurre lo mismo en la televisión tradicional en donde me puedo saltar la publicidad si se trata de algo que no me gusta y que además está dirigido a todos por igual. Finalmente, eso es lo importante, poder llegar al público y no estar preocupado únicamente del contenido que a MI me interesa producir.
Claudia Silva L.