Debido a las nuevas plataformas y a la convergencia que se produce entre estas, la TV de hoy necesita reestructurarse, replantearse y asumir el cambio tecnológico que se esta produciendo. Para esto hay que abandonar los paradigmas, estructuras antiguas, romper con estereotipos clásicos que finalmente se traducen en ignorancia y ver un poco más allá.

Las audiencias son cada vez más opinantes y críticas, quieren ver programas de calidad que reflejen sus intereses.

Para esto los productores de programas tienen que tratar de formar nichos de audiencias fieles que se sientan cómodos y a gusto con lo que se muestra: contenido y avisos publicitarios. Por lo que la publicidad tiene que ser afín al tema y género del programa, de esta manera se mantendrá a los fans contentos y más interesados en el producto final.

Actualmente existen más formas de llegar a los usuarios, gracias a estas nuevas plataformas y herramientas con las que hoy contamos, por lo que los programas se pueden masificar y promocionar de distintas maneras y en medios diferentes, como en internet, con sitios web, blogs, móviles, entre otros. Esto hay que verlo como un beneficio o desafío y no como una amenaza, ya que se puede formar nichos de audiencias más fácilmente por la inmediatez y masividad que proporcionan estas nuevas tecnologías.

Es necesario darle mayor importancia a las audiencias, captar sus intereses y gustos para así crear un valor emocional y llegar de mejor manera a ellos. De esta forma los consumidores se sentirán más cercanos e interesados.

Un ejemplo de esto es el programa 24/7 del canal vive deportes que muestra las distintas disciplinas extremas que se practican a lo largo del país y su publicidad es de productos o marcas afines a este genero. Además también se cuenta con una página web en la que se puede ver su contenido las 24 horas del día, dándole comodidad a los consumidores. Así se entrega un capital que enriquece y potencia el programa.

Finalmente, la base del éxito está en las audiencias. Por lo que los productores tiene que prestar más atención a estas, captando sus intereses para integrarlos de mejor manera, mantenerlos contentos y ganar su capital emocional. Por otra parte hay que producir un equilibrio en la publicidad y el género del programa, para no pasar a llevar su esencia.

Ángel García