Por Claudia Silva

Está claro que las nuevas formas de ver televisión hacen que la gente eluda fácilmente la publicidad con tan solo un clic. Para evitar esto, las marcas han tenido que reinventarla en una experiencia apelando a la emocionalidad de las personas. Entender que el provocarle algo a los interlocutores, y que tenga un significado para ellos, se ha transformado en el gran trabajo de los publicistas en esta era de la post-televisión.

Mi idea de una publicidad que resulte interesante, además de ser una experiencia para los consumidores de un programa netamente juvenil, se trata de “Desafío Red Bull”. Elijo esta marca puesto que está ligada al target de mi programa, es decir, personas jóvenes, que son los más asiduos al consumo de este tipo de productos.

La idea es pedirle a la gente que mande al programa su video más creativo y que represente la situación en la que le gustaría que Red Bull le diera alas, asociado al slogan de la marca. Aquellos más creativos, y que serán evaluados por una comisión de publicistas, tendrán la posibilidad de participar en la realización del nuevo spot del producto, además de un año del mismo gratis. Los videos serán publicados en una sección de nuestro sitio web con el fin de que sean vistos por los espectadores del programa.

La idea es no estar durante el programa mencionando insistentemente el producto, para no provocar en el inconsciente del público que se les está obligando a consumirlo. En nuestro sitio tanto de Facebook como de la cuenta de Twitter, se le recordará a la gente de participar en el desafío Red Bull, quedando en la memoria de la gente el nombre de la marca y que está asociada a una actividad dentro de nuestra pauta.

Por lo demás, la publicidad del programa incluirá los tres elementos más importantes, y que hemos revisado durante todo el semestre, que debe tener siempre la post-televisión: capital emocional, al tratarse de una actividad que tiene que ver con lo que les gusta a ellos; vanidad, al enviar sus videos los que podrán ser vistos en el sitio web y voyerismo, al poder ver también los de los otros participantes.

Es importante, entonces, apelar a la emocionalidad de las personas y estar al servicio de este factor, puesto que en esa dirección va la televisión y por consiguiente, la publicidad. Como menciona Henry Jenkins, es importante no cometer un “Milkshake Mistake” y centrar el diseño de mi producto tan solo en sus características. Hay que ir más allá y establecer cuál será su funcionalidad real y en definitiva, quiénes serán los reales consumidores y cómo son ellos.