La nueva forma de hacer televisión estará determinada por distintas condicionantes. Entre éstas se encuentra el feedback originado entre espectador y productor, lo que da paso a una relación más estrecha y directa entre ambos. A la vez, los televidentes comparten contenido entre ellos. Estos dos factores, sin duda, abren un nuevo escenario que anteriormente era desconocido e inexistente.

Este nuevo orden comunicacional ha ido paulatinamente transformando el método tradicional de televisión para mutar a una forma mucho más cercana entre creador (productor) y espectador, donde este último deja atrás el rol pasivo al que estaba subyugado para tener un papel activo y preponderante en esta nueva televisión, donde el concepto de retroalimentación es fundamental. Incluso, la opinión de los televidentes expresadas en foros, Twitter, Facebook, entre otros, puede llegar a influir en las decisiones creativas y comerciales de un programa. A través de las nuevas plataformas los creadores pueden evaluar con muchísimo más detalle los gustos de los consumidores y tomar decisiones en base a ellas.

Se agrega a lo anterior el concepto de desparramabilidad de contenidos entre los usuarios de Internet, los que sin la necesidad de haber visto el programa televisivo, se enteran del contenido de éste gracias a la publicación de comentarios en las redes sociales por parte de los fans.

La identificación que muchas veces provoca un programa es lo que lleva al televidente a convertirse en fan lo que involucra sensaciones afectivas con lo que acontece, dejando atrás su rol de espectador. El televidente interactúa con lo que ve en televisión, comenta y discute en Internet. Este fenómeno que poco a poco ha ido llegando con más fuerza a nuestro país, se ha producido principalmente en programas como ‘reality shows’, teleseries y series. Es por esto que ‘el nuevo paradigma televisivo’ donde la convergencia cultural, transformada y representada en la convergencia de medios, ha provocado que planteen también, nuevas formas de promoción comercial y de cómo el público se incluye en la post-TV.

Un ejemplo claro de este fenómeno es lo hecho en Chile por la teleserie ‘La familia de al lado’ de TVN, que permitió a los seguidores encontrar en Internet un complemento a lo que veían en televisión y dio pie para que pudieran compartir experiencias, aportar datos, investigar y proponer ideas de quién pudo haber sido el asesino, por ejemplo. Entonces, esta creación de un intercambio virtual de conocimientos e ideas, es la clave del nuevo paradigma, con un espectador cada vez más activo.

Finalmente, y desde la óptica comercial, los canales de televisión deben ver en esto un nuevo nicho a explotar, donde la creación y formación de una alianza entre los mismos canales y las marcas deben propiciar un espacio en común que vaya en busca del espectador permitiéndoles una posibilidad de creación de experiencias, tal como lo está haciendo la ‘nueva televisión'.