La era de convergencia


La forma de ver televisión ha cambiado. Ya no necesitamos estar en un lugar determinado para verla podemos usar celulares, computadoras o cualquier tipo de plataforma con conexión a Internet. La convergencia forma parte de la lógica televisiva y es parte de nuestra rutina.

Estos cambios no son solamente a nivel tecnológico, sino también en la concepción de los programas. Los géneros y formatos en que se producen los programas han tenido que adaptarse poco a poco a esta nueva lógica, debido al cambio que esto ha producido en las audiencias. Ahora un programa con un rating del 17% se considera exitoso, siendo que antes superaban ampliamente ese número.
Este cambio se produce por diferentes razones, en primer lugar el fácil acceso a la gran gama de programación gracias a Internet, a demás de una propagación de la televisión por cable.

Estos hechos cambiaron las audiencias y las hizo más exigentes. Pero ahora el cambio es mayor y se extiende hasta los productores, pues existe un nuevo desafío económico. Ya no es obligación ver publicidad, puedes saltarla, evitarla de diferentes formas. Y gracias a los smart tv jamás existirán los comerciales con la misma concepción que se tenía antes.
Ya no basta con que sea una impresión, lo importante son las expresiones, qué me entrega este producto. Es importante los productores comprendan el afecto detrás de la toma de decisiones de los consumidores. Debo saber qué lleva al consumidor a elegir mi producto y así podré conocer sus intereses.

Las nuevas tecnologías han ayudado a generar comunidades en torno a las marcas. En Facebook creas tu perfil a partir de los productos que te gustan y defines tu personalidad en a partir de esto. Es un hecho ineludible para la nueva televisión que se puede saltar la publicidad, pero los beneficios de Internet los pueden usar a su favor.
El nuevo cambio implica incluir a una audiencia mucho más participativa, que puede elegir no ver la publicidad que patrocina mi programa, es por esto que los nuevos formatos televisivos deberán incluir la publicidad de forma que se integre al programa y genere identidad en torno a esto. Un ejemplo de cómo debería integrarse es Friends, esta popular serie si estuviese en la etapa de la post televisión podría tener de cafetería a Starbucks y no una ficticia como Central Perk, esto generaría un afecto dentro de los consumidores que elegiría mi marca por lo que representa (K).
Esto también se dio en Sex and the City, en su tiempo popularizó mucho la marca Apple y sus Macbook, además una exclusiva marca de zapatos Manolo Blahnik, quienes seguían la serie se veían identificados por estas marcas.
Es por esto que los antiguos conceptos televisivos tendrán que cambiar en pos de la post tv. En la experiencia transmedial el público se sentirá atraído por los productos que avisan, pues serán elegidos por los gustos que representan los programas que veo.
El nuevo desafío de los programas de televisión es integrar Internet como un espacio donde los fans puedan encontrar nuevas experiencias de sus series favoritas. Así como Doctor House, que buscó la forma de retroalimentar a los fans y generar nuevos contenidos a partir de Internet. Es momento de ver la televisión e Internet como un todo.
Marlina Díaz