Aún estamos en el proceso de transformación de la televisión análoga a la digital y hay que finalizarlo para que el público pasivo ya no lo sea tanto y ellos se conviertan más bien en interactores. Falta que se emita la información digitalmente. Con esto, habrá mucho más espacio disponible para nuevas opciones de material televisivo. Se debería permitir que los propios usuarios generaran contenido, ya que son ellos los receptores y muchas veces, los expertos en ciertos temas. Además, los clientes podrán interactuar con la información o con quienes la reproduzcan, actuando casi de la misma manera que como lo hacen con el computador. Hoy en día, las personas sí se pueden hacer notar y mostrar sus opiniones respecto a algún material de la televisión, pero siempre a través de otro medio (mensajes de texto con el celular, twits por el mismo o el computador, entre otros) que se convierte en la vía por la cual la retroalimentación fluye. Por lo tanto, se ve un poco interrumpida y por lo mismo, quizás, no tan transparente o real. En el momento en que el público pueda interactuar directamente con la televisión, los actores no serán pasivos y la comunicación ya no se producirá sólo verticalmente, también de manera horizontal, en la que el emisor y el receptor realmente intercambien opiniones y se debatan ideas. Hay que poner énfasis en los mismos consumidores, investigar qué les gusta a ellos, qué no. Con toda esa indagación, los canales de televisión podrían filtrar responsablemente y transmitir material para todos los gustos. Como habrá mayor disponibilidad de espacio para hacer televisión, ésta será mucho más específica (como la creada por los mismos usuarios) y directa.

Current TV es un canal creado por Al Gore en Estados Unidos. Este canal es un buen ejemplo de que el público es quien crea la información que se muestra en televisión (a pesar de que no es totalmente directo, ya que pasa primero por el computador). Los periodistas son los curadores del material, así como también, quienes tienen la responsabilidad de atraer e interactuar con las comunidades, que son, a su vez, audiencia y generadores de contenido.


Existe una fusión entre la televisión e Internet que han creado a la post TV. Ésta se comparte, crea comunidades y no tiene barreras de transmisión. Por lo que los productores son los encargados de motivar al público para que sean agentes activos y este nuevo mundo irreal-real se siga desarrollando, no solamente de manera tecnológica, sino que también culturalmente. Actualmente nuestro ‘gin’ es la televisión, pero para que no se desprestigie y siga siendo algo dinámico, no debe existir el error del ‘milkshake’ de fijarse sólo en lo tecnológico y no en los intereses personales, según el texto Gin, Television and Cognitive Surplus. Ahí está el cambio. En que los de la industria de la televisión vean a los receptores como los mismos de los videojuegos: Interactivos. A quienes les gustan las tecnologías de inmersión en las que puedan palpar, oler, mirar. Sentirse parte del material y experimentar la realidad virtual, no simplemente ser espectadores. En la actualidad hay, prácticamente, infinitas posibilidades en relación a los distintos ámbitos de la vida. Casi todo es accesible a la mayoría de las personas, por lo que la audiencia busca participar, no sólo en el proceso de recepción, sino que también en el de producción y transmisión. Ya no son tan sumisos como antes, porque el mundo de hoy no nos lo permite con la variedad de oportunidades que existen. Si no se puede una, se va a la siguiente. Ya no es totalmente un sí o no, ahora hay convergencia que ha hecho, junto a la globalización, que se mezclen las culturas, tradiciones o gustos, de las que aparecen nuevas ideas. Así sucesivamente.