Se hace difícil proponer ideas para que el público se transforme en verdaderos interactores, porque si las hay, han pasado desapercibidas ante los ojos de la gente o simplemente no se han implementado. Habitualmente, las personas se enfrentan con lo que se puede llamar “el muro de los lamentos”, lugar al que llegan y comentan de manera libre acerca de un tema sin recibir respuesta o feedback del dueño del contenido. Y esto pasa en distintos medios.

Para que dejen de ser aquellas audiencias pasivas y con poco y nada qué decir y cómo decirlo, son los propios medios los encargados de propiciar las condiciones de interacción, sobre todo en televisión, el medio que la gente prefiere y al que tienen mayor acceso:

Con la llegada de nuevas plataformas tecnológicas y redes sociales el escenario para los medios ha cambiado y ya son muchos los programas o espacios televisivos que se cuelgan de ellas, pero sin lograr, aún, que sean una fuente de interacción entre el medio y las personas, a pesar de las oportunidades que nos ofrecen estos canales de comunicación interactivos. Por eso, primero se debe instruir al público con la utilización de estas herramientas y sobre todo, con el buen uso. Que sea el mismo medio quien disponga y entregue elementos que faciliten la interacción.

Comprometerse con las audiencias televisivas a dar una tribuna real. Adquirir ese compromiso para que todos tengan cabida y no sólo expongan un comentario u opinión ante un teléfono, pantalla o computador sin recibir nada a cambio y sí se pueda establecer un diálogo entre el medio y la persona. Por ejemplo ¿es interacción cuando los canales muestran una huincha cargada con los mensajes de Twitter?. No, no es interacción hasta que, muy rara vez, el conductor del programa o noticiero haga uso de uno de los mensajes para transformarlo en contenido del espacio.

Esta es la convergencia de los medios, quizás un término no muy conocido para algunos, pero que los medios han incorporado cada vez más y dar lo que la gente busca en toda sociedad: participación. Que se deje entrar a las personas al juego de los medios y que facilitan las nuevas tecnologías. Muestra de esto es la unión entre televisión e internet o post televisión, terreno que se presta para lo que la gente realmente busca, como compartir contenido, interactuar, participar, la creación de comunidades sobre un determinado tema y donde, al parecer, no son todos iguales, porque allí se juntan el público en general, los fans y los conectores, importantes personajes en su calidad de poder llevar el tema, marca, producto o servicios a los demás individuos.