Los medios actualmente han sufrido cambios significativos debido a las nuevas tecnologías y soportes como lo es Internet. Debido a esto, ahora cualquier persona puede crear su contenido y subirlo a al red para que todos puedan verlo.
Los usuarios se han vuelto activos, en esta web 2.0. De esta manera los medios de comunicación están tratando de integrar y hacer participes a sus audiencias para mantenerlas cautivas, y que ellas mismas sirvan también como una forma de publicidad para el medio o programa.
En el caso de ser productor de post TV realizaría un estudio de que es lo que más le gusta al público y con que se identifica del programa, comercial, película, etcétera, para posteriormente producir un viral, con gran cantidad de material de su gusto, al cual el público tenga libre acceso para tomar prestado lo que quiera, dando e incentivando así la oportunidad de manipular el contenido a su gusto, entregándole un valor agregado al producto.
De esta manera, de la misma forma que el público se apropia del contenido se sienten integrado y también lo desparrama lo que se traduce en publicidad gratis y un producto popular como explica Jenkins que tiene que ser.
Por estas razones optaría por un viral, ya que tiene más características de masivo que un desparramable y lograría hacerse conocido en forma más rápida, si es lo suficientemente potente, ya que “cada día millones de personas dan origen a millones de ideas pero sólo algunas sobreviven”, explica el autor.
El desparramable no tiene como principal característica ser masivo, ya que un fan modificará el material a su gusto, con su propio estilo, en cambio el viral tiene como característica principal alcanzar la mayor cantidad de usuarios posibles en el medio y para esto estudia a su público antes.
Si bien un desparramable podría llegar a convertirse en un viral, tiene menos opciones de hacerlo por una cosa de planificación y estudio versus el propio gusto de un usuario.
Por Ángel García
martes, 10 de mayo de 2011
Virus de alto alcance
Publicado por
Chamberlein
20:22
La escopeta de largo alcance
Publicado por
Nico Iturriaga
19:51
No olvidar el producto
Publicado por
Chamberlein
19:50
Como productor de post televisión utilizaría contenido viral para promocionar mi programa. Gracias a Internet está la posibilidad concreta de poder publicitar contenido sin tener que depender de terceros sino que sólo de la atención de una audiencia muy activa como es la de la Web 2.0.
La creación de contenido viral permite que la audiencia se cree expectativas y que siga constantemente lo que se está promocionando. El público debe saber de que se trata el programa, las sensaciones y la emotividad que espera generar.
Es mediante la “viralidad” que estos sentidos no se ven alterados. En cambio, al utilizar un contenido desparramable, el usuario podría perder en cierta forma el respeto por lo que el producto quiere transmitir al público.
Como pasa, por ejemplo, en el comercial de Old Spice y la versión desparramable expuesta en clases. En este homenaje de un DJ al famoso comercial, la atención de la audiencia se centra en otros aspectos que traspasan al producto.
Al crear canales para expandir contenido viral, se tiene más control sobre el propósito y si el contenido es original, la audiencia no se escapará, por el contrario, exigirá más.
De esta forma, mediante la “viralidad” se puede fomentar más el capital emocional que se pretende generar con el contenido porque el mensaje es más directo. En cambio, de la otra forma este capital se va perdiendo, lo que genera que se pierda el sentido del mensaje propuesto.
Por Ignacio Vásquez
La necesidad de ser compartido
Publicado por
Ignacia Mediavilla
18:45
Estamos en una época en la que el Internet y las redes sociales, como Facebook o Twitter, se han tomado las comunicaciones, por eso hay que aprovechar este “boom” informático generando contenido que apele a las emociones de la gente y que de esta manera, nazca de ellos compartirlo.
El modelo desparramable, está más enfocado a los fanáticos, a un grupo segmentado de gente que le interesa exclusivamente lo que está viendo, por lo que no siempre es viral, y por lo tanto, puede llegar a un número menor de personas.
Por ejemplo, el comercial de Volswagen, donde aparece un niño disfrazado de Darth Vader, independiente de que la audiencia no se vea representada ni con la marca del auto ni con La Guerra de las Galaxias, el niño genera capital emocional en los espectadores, lo que hace que estos quieran esparcir el contenido y hacer que más gente lo vea. Esto finalmente beneficia a la marca, quien al haber creado contenido viral, permite que éste se esparza solo y genere un mayor alcance de personas, que pueden a su vez seguir compartiendo la información.
Para generar contenido desparramable, hay que tener más tiempo y de alguna manera, “ganas” para hacerlo. El contenido viral es más rápido, fácil, transmisible, masivo y sólo basta un post o tweet para que millones de personas puedan ver de qué se trata el contenido.
El nuevo mundo de los contenidos: Viral y Desparramable
Publicado por
josita
18:33
Las redes sociales como Facebook, Twitter o Youtube son utilizadas para diferentes propósitos en la actualidad. Los contenidos virales o “desparramables” están tomando un gran protagonismo en el mundo de la sociedad virtual.
Por lo mismo si fuese un productor de TV el modelo que seleccionaría sería “viral” ya que de esta forma penetraría en el público y de algún modo se infectarían, y así estos trasmitirían el mensaje a otros y mucha gente podría ver el contenido del programa de televisión. De este modo se puede usar el producto como una excusa para hablar de todo lo relacionado con el mundo de ese producto y generar interés, El viral se vincula directamente con la difusión masiva de los mensajes y si yo quiero que mi contenido sea visto por miles de personas, este es el mejor modelo para hacerlo.
El modelo “desparramable” podría elegirlo a continuación del viral, ya que encuentro que es fundamental para la continuidad de la trasmisión del material, pero primero tenemos que darlo a conocer masivamente, y una vez que el contenido halla “infectado” y generó el interés podemos persuadir al público para que intervenga y pueda hacer propio luego del populismo alcanzado anteriormente con el viral.
Hay que recordar que el modelo del contenido viral es preciso y conciso y la llegada es directa. Creo que es la mejor forma para llegar a mi fin como productor y hacerlo conocido. También hay que tener en cuenta al público, ya que son ellos el motor fundamental para que nuestro contenido se “viralice” y siempre hay que hacerlos sentir importantes, pues gracias a ellos el mensaje de masifica.
Las redes sociales son las encargadas de difundir mensajes y hacerlo como viral o desparramable, pero todo se puede lograr a través de la instantaneidad de estos, y por supuesto la capacidad que tienen de crear el capital emocional a todos aquellos que siguen y se sumergen en este mundo de contenidos masivos.
María José Pizarro C.
Un virus contagioso, pero sano
Publicado por
Javier Sánchez
17:21
Por Javier Sánchez
Henry Jenkins nos dice: “If it doesn't spread it's dead” y claro, tiene razón. En la actualidad un programa de televisión, por ejemplo, es difícil que sea entendido y conocido sin su difusión y distribución en los distintos medios, más aún cuando posibilidades para esto son muchas. En el anterior blog lo vimos, la post tv ha llegado para quedarse y es realmente el terreno que se presta para lo que la gente realmente busca, como compartir contenido, interactuar, participar, la creación de comunidades sobre un determinado tema y donde, al parecer, no son todos iguales, porque allí se juntan el público en general, los fans y los conectores, importantes personajes en su calidad de poder llevar el tema, marca, producto o servicios a los demás individuos.
En primer lugar, hay que saber qué quiere la gente y cómo lo quiere, pero sin lugar a dudas hacerlos participes del producto final y ojalá en masa. Una manera de hacerlo es apelando a la sigla V.V.K o vanidad, voyerismo y capital emocional respectivamente. Las personas buscan verse reflejado en la televisión, buscan ver el acto sexual (los mirones) y además buscan la emocionalidad que entrega uno u otro contenido.
En este escenario, como productor de post televisión optaría difundir un programa de tv bajo el modelo viral, porque me ayudaría a alcanzar la masividad a corto plazo. Algunas ideas:
Hoy más que nunca las redes sociales juegan un rol fundamental. Son muchas y están al alcance de todos. Pero ojo, la idea no es volverse loco y lo más recomendable es ser responsable en su uso y respetuoso con ellas, porque como en un momento pueden jugar a favor, otro día pueden ser la plataforma de destrucción para un producto mediático.
Es necesario que las audiencias conozcan el programa por el medio tradicional que se pensó desde un principio para ser transmitido, la televisión. Que de ahí se masifique el producto por medio de las redes de comunicación. Facebook y Twitter, dos redes muy populares podrían jugar con la lógica del boca a boca, es decir, donde convergen miles de personas es posible que la información o contenido llegue a otras miles.
Generar una gran red de contactos, pegar el virus primero a nivel país, donde seguramente el contenido tendrá más valor y porque es más fácil llegar por distintos aspectos, entre ellos el idioma y lenguaje propio. Para luego extender esa red al extranjero.
La viralidad tiene el carácter de masivo y de hacer de los contenidos algo popular, lo que no tiene el desparramable al menos en un comienzo. Quizás sería oportuno viralizar el producto, que la gente lo conozca, lo mastique y sean ellos mismo los que juzguen, para bien o para mal.
Viral vs. “Desaparramable”: ¿Cuál es la Mejor Opción?
Publicado por
sisterslovers
16:41
En el mundo de esta post televisión los contenidos que circulan a través de la web son cada día más populares, ya sea en forma de virales o de forma “desparramables”. En el primero de casos, el contenido se transmite como si se tratara de un virus y se “contagia” de forma inmutable a otras personas, transmitiendo así un mensaje que viaja con rapidez de usuario en usuario; en el segundo caso, estos mismos contenidos que circulan en forma de virus son apropiados por los usuarios y convertidos en unos que tienen capital emocional.
Saber cuál elegir, depende de los fines que tenga la televisión. Ciertamente cuando se publica un contenido en la web no se piensa, ni se sabe, qué harán los usuarios con lo que les hemos proveído. Como hemos visto a lo largo del curso, muchos directores de cine o cadenas de televisión han creado formas de control sobre su contenido, manteniéndolos dentro de ciertos parámetros para no infringir algunas leyes sobre derechos de propiedad o que simplemente su trabajo no se desvirtúe.
Desde mi perspectiva, elegiría el modelo viral, puesto que su lógica de transmisión es rápida e intenta transmitir de forma clara y simple cuál es el contenido de mi programa. Pero, la idea es que eventualmente se transforme en un “desparramable”, ya que a través de la apropiación del contenido por parte de las personas se podría lograr llegar a otros niveles de usuarios. Por lo demás, se trataría de publicidad gratis para mi programa al ser los mismos usuarios quienes recomienden y compartan a través de diversas redes sociales mi contenido.
Sin embargo, debería existir una forma de agradecer o retribuir a este aporte que realizan los usuarios con nuestro contenido, no solo al viralizarlos sino que al apropiarse también de él, gracias al capital emocional que en ellos evoca. Como vimos también durante el curso, es importante hacerlos sentir parte del programa y entregarles, por ejemplo contenido inédito u otras perspectivas de las historias que no pueden ver a través de la telvisión. No es solo una forma de agradecer sino también de premiar al aporte que realizan a nuestro programa.
Claudia Silva L.