En el mundo de esta post televisión los contenidos que circulan a través de la web son cada día más populares, ya sea en forma de virales o de forma “desparramables”. En el primero de casos, el contenido se transmite como si se tratara de un virus y se “contagia” de forma inmutable a otras personas, transmitiendo así un mensaje que viaja con rapidez de usuario en usuario; en el segundo caso, estos mismos contenidos que circulan en forma de virus son apropiados por los usuarios y convertidos en unos que tienen capital emocional.

Saber cuál elegir, depende de los fines que tenga la televisión. Ciertamente cuando se publica un contenido en la web no se piensa, ni se sabe, qué harán los usuarios con lo que les hemos proveído. Como hemos visto a lo largo del curso, muchos directores de cine o cadenas de televisión han creado formas de control sobre su contenido, manteniéndolos dentro de ciertos parámetros para no infringir algunas leyes sobre derechos de propiedad o que simplemente su trabajo no se desvirtúe.

Desde mi perspectiva, elegiría el modelo viral, puesto que su lógica de transmisión es rápida e intenta transmitir de forma clara y simple cuál es el contenido de mi programa. Pero, la idea es que eventualmente se transforme en un “desparramable”, ya que a través de la apropiación del contenido por parte de las personas se podría lograr llegar a otros niveles de usuarios. Por lo demás, se trataría de publicidad gratis para mi programa al ser los mismos usuarios quienes recomienden y compartan a través de diversas redes sociales mi contenido.

Sin embargo, debería existir una forma de agradecer o retribuir a este aporte que realizan los usuarios con nuestro contenido, no solo al viralizarlos sino que al apropiarse también de él, gracias al capital emocional que en ellos evoca. Como vimos también durante el curso, es importante hacerlos sentir parte del programa y entregarles, por ejemplo contenido inédito u otras perspectivas de las historias que no pueden ver a través de la telvisión. No es solo una forma de agradecer sino también de premiar al aporte que realizan a nuestro programa.


Claudia Silva L.