Por Javier Sánchez
Henry Jenkins nos dice: “If it doesn't spread it's dead” y claro, tiene razón. En la actualidad un programa de televisión, por ejemplo, es difícil que sea entendido y conocido sin su difusión y distribución en los distintos medios, más aún cuando posibilidades para esto son muchas. En el anterior blog lo vimos, la post tv ha llegado para quedarse y es realmente el terreno que se presta para lo que la gente realmente busca, como compartir contenido, interactuar, participar, la creación de comunidades sobre un determinado tema y donde, al parecer, no son todos iguales, porque allí se juntan el público en general, los fans y los conectores, importantes personajes en su calidad de poder llevar el tema, marca, producto o servicios a los demás individuos.
En primer lugar, hay que saber qué quiere la gente y cómo lo quiere, pero sin lugar a dudas hacerlos participes del producto final y ojalá en masa. Una manera de hacerlo es apelando a la sigla V.V.K o vanidad, voyerismo y capital emocional respectivamente. Las personas buscan verse reflejado en la televisión, buscan ver el acto sexual (los mirones) y además buscan la emocionalidad que entrega uno u otro contenido.
En este escenario, como productor de post televisión optaría difundir un programa de tv bajo el modelo viral, porque me ayudaría a alcanzar la masividad a corto plazo. Algunas ideas:
Hoy más que nunca las redes sociales juegan un rol fundamental. Son muchas y están al alcance de todos. Pero ojo, la idea no es volverse loco y lo más recomendable es ser responsable en su uso y respetuoso con ellas, porque como en un momento pueden jugar a favor, otro día pueden ser la plataforma de destrucción para un producto mediático.
Es necesario que las audiencias conozcan el programa por el medio tradicional que se pensó desde un principio para ser transmitido, la televisión. Que de ahí se masifique el producto por medio de las redes de comunicación. Facebook y Twitter, dos redes muy populares podrían jugar con la lógica del boca a boca, es decir, donde convergen miles de personas es posible que la información o contenido llegue a otras miles.
Generar una gran red de contactos, pegar el virus primero a nivel país, donde seguramente el contenido tendrá más valor y porque es más fácil llegar por distintos aspectos, entre ellos el idioma y lenguaje propio. Para luego extender esa red al extranjero.
La viralidad tiene el carácter de masivo y de hacer de los contenidos algo popular, lo que no tiene el desparramable al menos en un comienzo. Quizás sería oportuno viralizar el producto, que la gente lo conozca, lo mastique y sean ellos mismo los que juzguen, para bien o para mal.