Los medios actualmente han sufrido cambios significativos debido a las nuevas tecnologías y soportes como lo es Internet. Debido a esto, ahora cualquier persona puede crear su contenido y subirlo a al red para que todos puedan verlo.

Los usuarios se han vuelto activos, en esta web 2.0. De esta manera los medios de comunicación están tratando de integrar y hacer participes a sus audiencias para mantenerlas cautivas, y que ellas mismas sirvan también como una forma de publicidad para el medio o programa.

En el caso de ser productor de post TV realizaría un estudio de que es lo que más le gusta al público y con que se identifica del programa, comercial, película, etcétera, para posteriormente producir un viral, con gran cantidad de material de su gusto, al cual el público tenga libre acceso para tomar prestado lo que quiera, dando e incentivando así la oportunidad de manipular el contenido a su gusto, entregándole un valor agregado al producto.

De esta manera, de la misma forma que el público se apropia del contenido se sienten integrado y también lo desparrama lo que se traduce en publicidad gratis y un producto popular como explica Jenkins que tiene que ser.

Por estas razones optaría por un viral, ya que tiene más características de masivo que un desparramable y lograría hacerse conocido en forma más rápida, si es lo suficientemente potente, ya que “cada día millones de personas dan origen a millones de ideas pero sólo algunas sobreviven”, explica el autor.

El desparramable no tiene como principal característica ser masivo, ya que un fan modificará el material a su gusto, con su propio estilo, en cambio el viral tiene como característica principal alcanzar la mayor cantidad de usuarios posibles en el medio y para esto estudia a su público antes.

Si bien un desparramable podría llegar a convertirse en un viral, tiene menos opciones de hacerlo por una cosa de planificación y estudio versus el propio gusto de un usuario.



Por Ángel García