Hace más de 10 años, cuando se impuso el concepto y las herramientas del Web 2.0, el usuario pasó a ser un ente relevante para los contenidos que se generaban en la red. Ejemplos como el atentado del 11 de marzo en España, donde los medios generaron elementos de interactividad e inmediatez para el usuario, corrigiendo los errores de información cometidos con el atentado de las torres gemelas en Estados Unidos, grafican la importancia que ha derivado en el usuario al momento de generar un contenido.


Por los 90, cuando programas estelares como 'Viva el Lunes' marcaban sobre 30 puntos, la televisión no tenía la necesidad de prescindir de una herramienta como Internet. Pero hoy, cuando la gente enciende menos televisores, llega más cansada y su conectividad a través de celulares, Iphone o notebooks es mucho mayor, se convierte en una plataforma necesaria para captar la atención del usuario que decide pasar más horas conectado a Internet que a la televisión. Por ello, hoy es frecuente que el televidente participe de un producto televisivo a través de la crítica, comentarios, divulgación del contenido que observa o interacción directa gracias a las redes sociales que otorgan inmediatez.

Sin embargo, falta seguir integrando e involucrando de manera más activa al televidente. Desarrollar más herramientas para que puedan relacionarse con el producto, generando una fidelidad emocional con el material. El éxito o fracaso de un contenido está en manos del público, por lo que sus solicitudes, inquietudes, expectativas y comentarios deben ser tomados en cuenta. La utilización de herramientas sociales no debe ser una "mera" excusa, al contrario, los resultados que allí se observen deben ser considerados y las reacciones deben generar tema en las pautas de los programas de cada medio.


Entonces ¿en qué se debe poner énfasis? en lo que siente y piensa la gente al programa que sigue. El contenido es por y para cumplir con las expectativas del público, por lo que se hace necesario que sus demamandas no sean un simple "adorno" y se conviertan en generador de contenido e ideas para mejorar el producto televisivo.