El uso frecuente de Internet y las plataformas que hacen más rentable generar productos televisivos en esta plataforma, permite entregar el contenido através de dos caminos: viral o desparramable. Vías que permiten dar a conocer el producto entre el público y , por sobre todo, generar lazos y dependencia entre uno y otro.

El primer camino expande el contenido de forma viral y rápida por la Web, desde su creador. Se masifica con un objetivo y llega a una cantidad amplia de usuarios, pues no reconoce público objetivo, características, perfiles, etcétera. Y la opción desparramable cumple una función similar aunque puede ser adquirido, masificado y modificado por los usuarios lo que genera una red más amplia, pero segmentada, pues el contenido apunta a un público más objetivo.


Entonces, si nos ponemos en la mente de un productor, la masificación desparramable resulta más rentable al momento de dar a conocer un producto ¿Por qué? si bien el viral genera amplias visitas no garantiza en un 100% la fidelidad del usuario. Es más, muchas veces al ser difundido de esta forma en redes sociales, genera el rechazo de quien lo recibe y pasa a ser un link más.

Por otro lado el desparramable cautiva a un público interesado en la información, el que luego difunde a contactos que tengan el mismo interés. Además, el permitir modificar el contenido llama la atención de la gente y disminuye la movilidad.

Una modalidad más rentable, pues genera un lazo de fidelidad más concreto con el contenido de su programa favorito y de paso ayuda a difundirlo. El canal gana con la cantidad de usuarios activos y el usuario recibe material de lo que más le gusta.